Para celebrar que estoy de vacaciones hoy me hice una refrescante mascarilla de pepino. Corté en rodajas un pepino bien frío que tenía en la nevera y me lo puse por toda la cara. Me lo dejé como por 15 minutos.

Después me puse a hacer tamales ticos y se me quemó la olla porque se me olvidó que había puesto la carne a cocinar. Cuando empecé a oler a quemado me acordé y bajé corriendo a la cocina pero ya era muy tarde, estaba la olla negra. Lo bueno es que me acordé de un remedio casero que es echarle vinagre o cloro. Como no tenía vinagre entonces le eché cloro. Y santo remedio, está como nueva.

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