Archive for March, 2009

Cuando le damos a nuestro cuerpo menos de las calorías que necesita, nuestro metabolismo entra en un estado de defensa para no “morir de hambre” que conlleva a desbalances bioquímicos y problemas de salud.

Para evitar este problema y de paso mantenernos en forma, lo que hay que hacer es conocer nuestra tasa metabólica en reposo (TMR) para saber cuántas calorías necesita nuestro cuerpo. Para saber cuál es su TMR puede usar la siguiente fórmula:

Multiplique su peso en kilogramos por 1.0 si es hombre o por 0.9 si es mujer. Multiplique el resultado por 24. El número que obtenga es el número de calorías que debe ingerir al día para mantenerse como está y no engordar.

Cuando el tomate fue descubierto en los trópicos por los conquistadores españoles se creía que era una fruta venenosa. Más adelante el tomate fue utilizado como una planta para decorar platillos y como un remedio natural para la diarrea.

En el presente, el tomate es uno de los tres alimentos más respetados por su alto contenido en licopene (los otros dos son el brócoli y la zanahoria). El licopene es un antioxidante que protege contra varios tipos de cáncer.

Además, el jugo de tomate es un excelente ingrediente para varios remedios caseros como por ejemplo:

  • Para deshacerse  del residuo que dejan los productos para el cabello, empape su cabello con jugo de tomate, cubra con una gorra de baño por 10 minutos y lave como de costumbre.
  • Después de una noche de fiesta, si se tomó varios tragos y al día siguiente sufre de una resaca, tómese un vaso de jugo de tomate. Nota: Este podrá ser un buen remedio para la resaca pero recuerde que el beber alcohol en exceso puede destruir órganos vitales y arruinar su vida en general.
  • Para borrar las pecas. Hace poco escribí en el blog cómo quitar las pecas con diente de león pues aquí les dejo otro truquito. Se aplica el jugo de un tomate fresco como compresa sobre las pecas.
  • Y otro truco más que esperemos nunca lo tenga que usar jeje. Si un zorillo lo roció con ya sabemos qué, para quitarse el olor, o mejor dicho, hedor, agregue una taza de jugo de tomate a un galón de agua y lávese con la mezcla. También sirve para la ropa.